Historia de la Música Electrónica en MEXICO

En los inicios, Héctor Quintanar y el especialista en sonido Raúl Pavón crearon el Laboratorio de música electrónica dentro de Bellas Artes en México, pero esta institución realmente no daba la debida importancia a la electrónica porque a sus ojos, no encajaba en el contexto de "música académica". Antonio Russek fué otro personaje clave quen indagó en teoría músical y el sonido a profundidad.

Roberto Morales fué otro personaje que se interesó por la música electrónica en una época en la que había poco alcance para esta escena en México. Morales tuvo la buena fortuna de adquirir las primeras computadoras y aparatos apropiados para realizar su trabajo. Junto con Russek, Ángel Cosmos y varios artistas más, gestionaron el compilado "Música Electroacústica Mexicana" (1984), que conformó uno de los primeros documentos históricos de la electrónica mexicana.

El padre de la Escenofonía, Rodolfo Sánchez Alvarado, un sonidista de radio con múltiples trabajos en experimentación electrónica, también aportó sus conocimientos en Bellas Artes de México.

El antecedente mas antiguo sería el colectivo capitalino liderado por Walter Schmidt y Carlos Robledo  denominado "Decibel" y que a finales de los 70, editó el disco "El poeta del Ruido", placa que es considerada objeto de culto en mexico y otros países. "Decibel" fué un buen precedente porque generó una camada de grupos que duraron poco ó que produjeron de forma intermitente, entre los que se pueden citar tenemos a "Syntoma", "Natabisk" y "High Fidelity". Otra banda experimental que apareció en México fué "Oxomaxoma", que trabajó con percusiones, juguetes de plastico y sistemas de grabación.

En 1978, la banda "Size" introdujo en México el sonido Post Punk, con voces fuertes y sonidos de teclados. El Techno Pop tuvo como representante a "Syntoma" y Cuando "Size" se desintegró, Walter Schmidt y Carlos Robledo se unieron a la cantante Ulalume Zavala y al músico Humberto Álvarez para formar "Casino Shanghái"; un oscuro Techno Pop con elementos de cabaret, que hacía énfasis en películas de los años 40.

A finales de los 80 surgió en Tijuana el proyecto "Artefakto", liderado por Roberto Mendoza (actualmente en "Panóptica"), quien fue el antecesor del "Nortec Collective". También aparece la cantante y vedette Angélica Infante con su trabajo de Techno Rock. Otra exponente importante de esta tendencia fue Margarita Saavedra, quien fundó su proyecto "Alquimia", donde compuso música electrónica con tintes oscuros. Posteriormente se fue a radicar a Inglaterra, donde se enfocó mas en el sonido New Age.

Otros artistas que valen mecionar son Roberto Morales Manzanares (Bostich), Ramón Amescua, Mario de Vega (Murcof), Fernando Corona Murillo, Rodrigo Sigal, Plug (Cristian Cárdenas), Alvaro Ruiz, Rogelio Sosa, DJ Chrysler (Luis Carlos Gómez), Fax (Rubén Alonso Tamayo), Gonzalo Macías y Gabriela Ortiz, y el tercero incluye a "Duopandamix", Angel Sánchez Borges, Angélica Castelló, Guillermo Galindo, Israel Martínez, Javier Alvarez, Manrico Montero y Pepe Mogt. No podemos dejar de mencionar a la conocida banda de Techno Pop "Moenia".

Pero si nos queremos adentrar en la electrónica mas oscura, no debemos olvidar a "Hocico", uno de los actos protagonicos de esta escena, al igual que "Cenobita", "Amduscia", "C-Lekktor" y "Kriminal Minds".

Durante la decada de los 80s el genero siguio latente, principalmente en el Distrito Federal y Tijuana, sitio donde se concentraban la mayoria de experimentaciones sónicas como "Conditos" y "Artefakto". Ya para 1989, un grupo de mozalbetes empezaban a experimentar con los teclados y diversos elementos, amparados bajo el mote de "Niñera Degenerada" (mas tarde "Hocico de perro"), en tanto la  banda alternativa conocida como "Nifelheim" se volvía cenizas, de las que, Claus Bita y Omar Flo iniciaban un proyecto denominado "Cenobita".

"Deus Ex Machina" y "Concepcion de la luna" también aportaron con sus tocadas con teclados. Mientras esto ocurria nuevos espacios se generaban, uno de los mas memorables fue el abierto por Arturo Saucedo, director y conductor del programa de radio "20-21" en "Stereo Joven". A la larga este club seria el motor creativo de algunos proyectos como "La Configuracion de los Lamentos".

Tambien "Opción Sónica" se consolidaba como la disquera independiente mas importante del pais, luego de ser abierta como un subsello de la independiente "Lejos del Paraiso". Por largo tiempo este sello asumio el esfuerzo de difundir la escena electronica. Tuvo en su curriculum una larga serie de discos sobre la escena nacional. En 1994 lanzo el "From Trance to Cyber" compilado en el que se incluian a varias bandas precursoras de entre las que destacaba "Cenobita", que un año mas tarde estaria editando su demo "Cybertuality".

Hasta que la escena los unió. "Hocico", "Cenobita", "Deus Ex Machina", "Cristi Artefaktum", "Oxomaxona" y "Sourcex" unian sus fuerzas para configurar a "La Corporación", la madre de todas las organizaciones, que fiel a su nomenclatura, fue una organizacion promotora de las corrientes de vanguardia. Bajo su tutela se pudieron desarrollar diversos estilos musicales, desde el EBM, hasta el Technodark, pasando por el Cyberpunk, el Electrodark y el Cybercore.

Uno de los mas grandes exitos de "La Corporación" fueron sin duda, los "Encuentros de Arte y Música Electrónica", que, segun la leyenda urbana, fueron concebidos en 1995, cuando "Cenobita" acompaño a "Digitus Lex" a un concierto ofrecido en el museo del Chopo. La respuesta fue tal que, Omar Flo muy motivado, se acerco a los directivos del Museo intentando conseguir el foro para una nueva presentacion de "Cenobita" y estos aceptaron, pero solo si se hacia dentro del marco de algun festival, lo que inspiro al ex vocalista de "Cenobita" para crear "El primer Encuentro de Arte y Música Electrónica", que luego se desarrollaba anualmente en el Templo Industrial de Santa Maria la Ribera hasta el año 2000. Siempre bajo la tutela y la estructuracion de "La Corporación".

En dichos encuentros  participaron proyectos insignes como Deus Exmachina, Sourcex, Krimenia, Portent, Pneumatik, Cenobita, Hocico y Ogo, entre otros. Asi mismo "La Corporación" edito demos fundamentales para la escena como "Triste desprecio" de Hocico, "Visiones" de Cenobita o "Balsamo reactivo" de Oxido Conkreto.

Eventualmente la carencia de difusion, informacion y cultura fueron cercando al colectivo hasta que cayo, presa de las rivalidades, los conflictos de intereses, la apatia y hasta los problemas personales de los integrantes. Tras su derrumbe, el sitio vacante fue ocupado por "Binaria", colectivo que habia venido creciendo de forma paralela a "La Corporación" y que tenia como cabezas visibles a David Kontra y Fernando Ogo, pero independientemente de la filiacion a los colectivos las bandas seguian trabajando, proyectos como "La Secuencia Ilógica", "Ad Vitam Aeternam", "Ford Proco", "Nihil Obstant", "Veneno para las Hadas", "Sin", "Configuración 2", y muchos mas se iban sumando. Con el tiempo, lejos de mermar seguia fortaleciendose con anexiones constantes; "Polterkraft", "Erra", "Floe", "Ballet Mecánico", "Syntetica", "Amduscia", "Vitam No Mortem", "C-Lekktor", y un muy extenso etcetera, fueron engrosando las huestes de la tierra electrica.

Pero la escena jamas habria despuntado sin  la influencia de los medios, ya que todo movimiento cultural precisa de ellos para una mayor y mejor penetracion, y, si bien el apoyo de estos a sido casi nulo en el desarrollo de la escena mexicana cabe hacer notar que si hay algunas muy loables escepciones entre las que se pueden destacar las aportaciones hechas por la revista  "Conecte", que, a mediados de los 80´s publicaba reseñas  y biografias de bandas afines  y articulos de interes sobre la escena, mas tarde "Sonido" la seguiria, reseñando la produccion de disqueras como  "4AD" o "MUTE" aun cuando estas eran revistas mas bien orientadas al rock.

Mas tarde (1987-1988) la mitica  ROCK 101  estrenaria  "Extasis 101" que fue uno de los primeros programas de musica electronica en el pais. Tambien por esos dias veria la luz "20-21"  conducido por  Arturo Saucedo, mencionado anteriormente.

Para quienes estén interesados en conocer mas sobre las raíces de la música electrónica en México, existe el documento "Mexico Electroacústico", donde se ofrece información escrita y auditiva. Este proyecto es parte de las actividades de investigación que ha realizado Manuel Rocha Iturbide, compositor y artista sonoro que se ha dedicado paralelamente a seguir las escasas pistas sobre la arqueología de las herramientas electrónicas para la música mexicana. Fue publicado en el 2008 en colaboración con el festival Radar y el Fondo Nacional para la Cultura y las Artes.

Esta antología incluye un cuaderno amplio y tres CDs divididos por campos generacionales: orígenes, consolidación y contemporáneos. “El paraíso de los ahogados”, de Carlos Jiménez Mabarak, es la primera obra electroacústica creada en el país. Fué compuesta para la coreografía de Guillermina Bravo y estrenada en octubre de 1960 en el Palacio de Bellas Artes; dato curioso que reafirma que en las artes escénicas, la música electroacústica y experimental siempre ha encontrado entusiastas, muchas veces más que en el mismo circuito especializado de la música.

En esta década ya es común ver a bandas que mezclan Rock y "beats" de música electrónica, tales como "Zoé" y "Austin TV", sin embargo es en este apartado donde resaltarémos la importancia de las bandas de música electrónica en México; desde el mismo "Nortec Collective" de Tijuana conformado por "Fussible", "Bostich", "Panóptica", "Hiperboreal", "Planktonman y Clorofila", hasta el Nopal Beat de Guadalajara, de donde salieron bandas como "Sussie 4".

"Kinky" ha sido el ejemplo mucho más comercial de esta línea, pues usa al rock alternativo y elementos electrónicos y Pop, alcanzaron gran aceptación gran parte del público y hasta la fecha se le puede considerar como una de las bandas mexicanas más importantes y populares. Otro colectivo que se encargó en cierto modo del trato electrónico al rock fue la disquera Nuevos Ricos, de donde Titán fue el principal actor; su música ya venía mostrándose desde los años noventa, pero resurgió en esta década su sonido experimental de combinar la música electrónica con el rock, de esta misma familia la cantante María Daniela muestra su proyecto "Maria Daniela y su Sonido Lasser", "Sonido Lasser Drakar" es otro proyecto que siguió esa misma lista. Los "Fancy Free" de Chihuahua fue otro ejemplo, pues usaron la psicodelia del rock con elementos rebuscados de música electrónica.

Dentro de una línea Electro Pop, ya eran populares "Belanova", "Face" y "Morbo" (ex Moenia). A finales de la década "Panóptica" se separa del Colectivo Nortec y comienza su propio proyecto "Panóptica Orchestra" mientras que "Fussible" y "Bostich" lanzan el álbum "Tijuana Sound Machine".


No olvidamos mencionar que en esta compilación , de la década de los 60s, se incluyeron obras de Manuel Enríquez, Mario Lavista, Manuel de Elías y Héctor Quintanar. Según el mismo Rocha, y el compositor Antonio Russek lo ha confirmado en conferencias, ninguno de estos compositores continuó explorando las herramientas electrónicas y estas obras quedaron sólo como una breve excursión en este espectro. Este primer CD también incluye una interesante obra de Julio Estrada.

En el segundo CD encontramos el trabajo de creadores que, en su mayoría, salieron del país para estudiar música electrónica, tal es el caso de Javier Álvarez, Roberto Morales, Guillermo Galindo o el mismo Rocha, siendo ésta la primera generación de compositores electroacústicos en forma en el país, que además, décadas después han regresado de lleno o paulatinamente a México, para formar a las jóvenes generaciones.

Es importante mencionar la trayectoria de Javier Álvarez, quien se desarrolló como uno de los compositores contemporáneos enfocados a la electrónica más reconocidos en el plano mundial, muestra de ellos son piezas como “Temazcal”, “Papalotl” (incluida en este CD), “Mannam” o “Mambo a la Braque”, por citar algunas, que han sido constantes en festivales en todo el mundo desde los ochenta. Álvarez es actualmente rector del Conservatorio de las Rosas en la ciudad de Morelia. Antonio Russek Antonio Russek es otro de los elementos clave de esta generación.

En la presentación de la antología en el marco de Radar platicó sobre los primeros sintetizadores que llegaron a México directos al Conservatorio Nacional de Música, las travesías para poder operarlos y su desafortunado abandono. Russek, tratando de alejarse de los problemas institucionales, creó el primer laboratorio independiente de música electrónica en el país en los setenta, armando él mismo con la ayuda de un puñado de amigos (y sus respectivas parejas) un par de sintetizadores Buchla, ya que era más económico (si acaso se puede considerar así una suma cercana a los cien mil pesos actuales) pedir las partes y armarlo en casa que llegara ya listo para operarse.

Russek aporta su obra “Babel de nuevo”, significativa muestra de su trabajo, siempre caracterizado por sonidos altamente estilizados que se articulan perfectamente a través del espacio, creando una especie de escultura sin necesidad de objetos, tan sólo el sonido mismo. Roberto Morales aporta el track “Nahual II”, creado con arpa chamula y medios electrónicos en 1990; Morales ha tenido un sólido interés por la música popular y folklórica mexicana, similar a Álvarez, por ello sus piezas han sido inspiración de generaciones posteriores que han tratado de ser inclusivos con sus diversas influencias y no nada más enfocarse en la creación electrónica académica.

Guillermo Galindo nos muestra “Aura6”, trabajo cien por ciento electrónico de uno de los compositores que han residido en Estados Unidos, trabajando también con compañías de danza, teatro y performance. En este último campo colabora desde hace tiempo con Guillermo Gómez Peña y la Pocha Nostra, como bien dice Galindo, “con el ánimo de hacer cosas más divertidas pues a veces esto de la electroacústica es muy cuadrado”.

Rodrigo Sigal Vicente Rojo Cama aparece con la pieza “Erótica II”, en la que electrónica, violín y la manipulación de un globo dan como resultado interesantes gestos auditivos. Mientras que Rocha documenta “Semi no koe”, con la flauta a cargo de Alejandro Escuer, y grabada en 2001.

El tercer disco incluye compositores académicos é independientes, sólo indicar la positiva inclusión de algunos compositores que no residen en México como Sergio Luque y Arturo Fuentes, y que están creando obras definitivamente notorias. Asimismo, la aportación de Rodrigo Sigal, quien un poco más joven pero al igual que algunos creadores antes mencionados se formó en Inglaterra y ha presentado obras y proyectos por todo el mundo, actualmente es director del Centro Mexicano para la Música y las Artes Sonoras (CMMAS) en Morelia, el único centro especializado en música electroacústica y promotor de varias disciplinas que tomen en cuenta el sonido como punto medular. Sigal ofrece una pieza electrónica: “Friction of things in other places”, del año 2002.

Recientemente Rocha fue invitado por Laboratorio Arte Alameda para profundizar en esta investigación y donarla al proyecto documental “ReadyMedia (arqueología de los nuevos medios en México)”, así que agregó un cuarto bloque con obras de compositores actuales como Ignacio Baca Lobera y Mauricio Valdés, cerrando con esto un proyecto necesario y práctico para el estudio y la consulta de la música electrónica mexicana. Como siempre, más aún en el ámbito de la música, suele haber críticas feroces por uno u otro motivo, por ejemplo, la no inclusión de algún artista o la discusión sobre si tal o cual pieza debía o no estar. En todo caso, un proyecto de este tipo siempre está expuesto a ese tipo de polémica e incluso pequeños errores, mínima situación tomando en cuenta los aspectos positivos que aporta.


Fuentes:

"Variación de voltaje, alteraciones a la historia de la música electrónica mexicana" - Editorial Deleátur
(Carlos Prieto).

"Mexico Electroacústico 1960-2007" (Manuel Rocha Iturbide).